Los Grises.

Vovi la vista atras. Y tal como si me estuviera mirando en un espejo me vi inmerso en la algarabia, corriendo por la calle San Fernando de la Sevilla de los 70. Cuando volví la vista atras pude ver que los grises nos perseguían a caballo. De pronto me quedé paralizado, sin hacer ni un movimiento el quicio de una puerta. Vi como pasaban los manifestantes que hacia unos segundos venian tras de mi, y tras ellos los enormes caballos y tambien los grises a pié corriendo. Nadie pareciá fijarse en mi, era como si me hubiera vuleto invisible, o estuviese viendo una pelicula con  escenas ajenas.